La higiene del cuerpo es necesaria, pero el exceso de limpieza puede tener consecuencias negativas para la salud, especialmente durante la edad infantil.
La humanidad conoce los baños desde hace milenios, pero sólo desde hace unas décadas se disfruta de agua corriente cada hogar. El poderse lavar a diario y en cualquier época del año ha sido un factor decisivo para acabar con muchas enfermedades infecciosas. Si la falta de higiene y de limpieza corporal favorece las infecciones, su exceso puede tener también efectos indeseables.