Una vez iban de camino una brasa de carbón, una paja y una castaña. Llegarón a un río y no sabían como atravesarlo, la castaña que era muy lista propuso lo soguiente:
- Como la paja puede frotar en el agua, yo me montaré encima de ella y me llevará nadando a la otra orilla, luego regresará y te llevará nadando a la otra orilla, luego regresará y te llevará a ti - dijo dirigiendose a la brasa.
