9/4/13

Ensalada de invierno

Ésta es una ensalada de pleno invierno, tan sencilla como los productos que la componen. La col tiene que ser pequeña, blanquecina y ligeramente enfriada, ya que así tiene un sabor más suave. Las patatas se deben asar en el momento que estén calientes y tiernas, mientras la conserva de tomate les da ese toque del confitado.
Comerse una ensalada de col para desayunar, a media mañana, con unas rebanadas de pan tostado y acompañada de una buena longaniza, es un gran placer gastronómico que es aún mayor si lo hacemos en la alta montaña.
Una buena comida, aunque sea muy sencilla, si está acompañada de la magia estacional y del espacio gastronómico adecuado, se convierte en uno de los mejores placeres del mundo.

Ensalada de invierno
Ingredientes (para 4 personas):
  • 1 col pequeña ligeramente fría
  • 4 guindillas confitadas
  • 4 patatas
  • 200 gramos de tomate natural
  • 1/2 decilitro de aceite de oliva
  • Vinagre de vino blanco
  • 1 puñado de aceitunas negras
  • Sal
Preparación:
Asamos las patatas.
Quitamos las primeras hojas de la col y las cortamos en juliana muy finamente.
Lo extenderemos todo en una bandeja y lo aderzamos con sal, vinagre y aceite de oliva. Lo dejamos macerar durante 10 minutos.
Esperamos a que se vaya toda el agua de los tomates y los añadimos a la bandeja, junto con las guindillas desmenuzadas, las aceitunas y las patatas peladas tibias.
Finalmente lo servimos.

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